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| POÉTICA Y RETÓRICA DIALÓGICA DEL ESPACIO EN LA CIUDAD DE MÉXICO
Jacob Bañuelos Capistrán Cátedra de Semiótica Departamento de Comunicación y Periodismo Tecnológico de Monterrey- Campus Ciudad de México
1. Poética dialógica del espacio aglomerado: Ciudad de México
2. Ciudad de México, Distrito Federal3. Signos arquitectónicos premodernos, modernos, posmodernos y emergentes
4. Cronotopos o matrices espacio-temporales de los signos arquitectónicos: Ciudad de México 5. Signos arquitectónicos premodernos, modernos, posmodernos y emergentes en imágenes
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6. Consideraciones presentes y futurasLos signos arquitectónicos del espacio en la Ciudad de México marcan un tránsito histórico que atraviesa desde la premodernidad mexica o azteca (preclásica y postclásica), la modernidad ilustrada heredada del Renacimiento, la posmodernidad heterogénea desde la posguerra (s XX) y las modificaciones emergentes contemporáneas (2004 – s.XXI). Este tránsito histórico marca igualmente relaciones poéticas de tipo dialógico entre los signos arquitectónicos que interaccionan espacial, histórica y culturalmente, sobre todo en la experiencia del sujeto del espacio, el ciudadano. La poética dialógica del espacio urbano en la Ciudad de México produce una clara estética de la intersección de signos arquitectónicos como orden del espacio y de prácticas culturales del uso del mismo. Vemos así una ciudad aglomerada llena de mercados ambulantes también llamados “tianguis”, que rompen el orden de una ciudad con exigencias modernas. A esta con-fusión del uso del espacio, entre prácticas premodernas como el mercado ambulante y las construcciones modernas la denominamos posmoderna, incluso como una afirmación de la modernidad. No estamos casados con los conceptos. Nuestra intención es describir la compleja trama de relaciones que presentan los signos arquitectónicos como orden/desorden del espacio urbano en la Ciudad de México, describir sus relaciones poéticas y sus constantes de aglomeración. El modelo semiótico que aquí presentamos intenta realizar una descripción de signos arquitectónicos clasificados históricamente, inscritos en cronotopos o matrices espacio-temporales que a su vez, corresponden a categorías sociológicas y culturales, como son la premodernizad, modernidad, la posmodernidad y la matriz emergente que delimitamos aquí como parte de los fenómenos de cambio emergente en la sociedad contemporánea. El Complejo Santa Fe, representa el desarrollo arquitectónico y urbanístico ultra-moderno, en donde se construyen edificios inteligentes (Edificio Calakmul, 1994-1997), centros comerciales y financieros, grandes corporativos empresariales (Corporativo Arcos Bosques, 1990-1996) y que en contraste con el “viejo” Santa Fe, Cuajimalpa, zona de casas populares sin planificación con la que colinda, aparece como una expresión más alta y clara de signos arquitectónicos posmodernos, heterogéneos y contrastantes de la Ciudad de México. Cabe señalar que las prácticas y los acondicionamientos arquitectónicos dispuestos para la vida telemática y el funcionamiento del ciberespacio han quedado dentro de la matriz de contingencia, es decir, dentro de la matriz sitio-momento emergente. Los signos emergentes de esta matriz serían las antenas parabólicas y nodos que construyen dicho espacio telemático, así como todos los puestos informacionales o informáticos que se construyen para las prácticas del uso del ciberespacio: kioskos de internet, cibercafés, y frecuentemente lugares transitorios como puestos informáticos de internet. Vemos el espacio urbano de la Ciudad de México como un modelo de relaciones dialógicas de oposición de las cuales surgen nuevos significados, nuevos signos y usos nuevos espaciales. La Ciudad de México es una mega-ciudad, resultado de una suma histórica de pueblos pequeños que se incorporaron progresivamente y sin planificación a la gran masa urbana que es hoy. Por ello, muchos municipios conservan todavía estructuras urbanas moderno-ilustradas, como la estructura del zocalo, iglesia, ayuntamiento, mercado. Así como las estructuras de las prácticas culturales tradicionales de tipo religioso o pagano. Una práctica imperante en la Ciudad de México es la venta ambulante y la instalación cíclica por un día de mercados ambulantes en diversas zonas de la ciudad. Esto convierte por momentos a la ciudad en una especie de gran mercado, en donde se puede comprar en vías públicas, en calles vehiculares e incluso en vías de alta velocidad. Esta experiencia del uso tradicional del mercado en medio de la gran ciudad moderna, marca una desviación poética más de esta gran Ciudad. A pesar de los mercados ambulantes y tianguis del D.F., la práctica de caminar en la ciudad choca progresivamente con las dimensiones y estructura que la misma proporciona al ciudadano, atrapado en una red de tráfico vehicular y en la insuficiencia del transporte público. Caminar choca con el proyecto moderno planteado en la Ciudad de México, a pesar de las plazas históricas coloniales que todavía conservan su espíritu como Coyoacán, la Alameda, el Zócalo, y el centro de Tlalpan, convertidos igualmente en mercados o tianguis y que los fines de semana participan del efecto de saturación y aglomeración constantes de la ciudad. El significado del espacio depende del sujeto que lo experimenta, es simbólico, cultural y funcional. Cada ciudadano hace de la ciudad una lectura diferente. La semántica del espacio en la Ciudad de México es una compleja trama de referencias históricas, biográficas y emocionales. Interpretamos los cronotopos como matrices culturales que dan sentido semántico histórico a las concepciones que han dado y dan origen a los signos arquitectónicos de la Ciudad. Esto será un trabajo que invitamos a abordar en colaboración. El diálogo poético espacial en la Ciudad de México, efectivamente hace, como apunta Yates, que los conceptos históricos de distancia, medida o escala se relativicen y transformen. Y la historia, la cultura y la ficción entran en un campo dinámico de experiencias diversas en marco de la Ciudad. Remarcamos que los espacios son siempre culturales y simbólicos. Por lo que queda pendiente una profundización en el análisis de los valores simbólicos y culturales de los signos arquitectónicos del espacio en la Ciudad. Siguiendo a Yates, la transformación del significado del espacio indica un cambio fundamental en la cultura. En la Ciudad de México, el colapso es el resultado final intermitente de la aglomeración espacial. En algún momento hemos guardado la esperanza de que en medio del caos se conserve el orden. Echamos la mirada hacia el futuro de la Ciudad de México y la mayoría de nosotros tiene una visión apocalíptica. Sin embargo, han pasado ya casi 40 años de este próximo Apocalipsis y todavía aguanta un poco más el espacio de la Ciudad antes de colapsarse del todo. ¿Cuántos años más aguantará? Nuestro estudio final, pretende crear un modelo semiótico descriptivo que enuncie las problemáticas constantes y relevantes de la Ciudad de México, con el fin de comprender, visualizar y conceptulizar la solución de problemáticas que tienden a convertir a la Ciudad en un espacio inhabitable, para lo que esto es sólo un apunte inicial. La Ciudad de México es “plana”, extensa y superpoblada, es resultado de la negación a planificar y ordenar ecológicamente el espacio, está rodeada por un sistema orográfico y en su origen era un lago y una suma de isletas, más parecido a las ciudades holandesas y Países Bajos, en donde sí se han conservado los canales que articulan las ciudades. Actualmente la Ciudad de México se extiende ya hacia las montañas que la rodean. Al carecer de más espacio, se han comenzado a construir grandes rascacielos y es previsible que esta sea la tendencia en un futuro. Sin olvidar, que históricamente la ciudad está ubicada en una zona sismológica y que su recarga natural de mantos acuíferos es del 59.1%, lo que ha impedido durante mucho tiempo realizar grandes elevaciones arquitectónicas, y que gracias a los avances en ingeniería y arquitectura estos impedimentos se han ido dejando atrás. Quede así el presente análisis como un apunte teórico a desarrollar más profundamente en el futuro cercano. Nuestra experiencia de aglomeración cotidiana en la Ciudad de México no deja de ir acompañada de una grata mezcla de relaciones poéticas que de lugar en lugar nos recuerdan que todavía es un espacio humano y habitable. Nuestro deseo: que la emergencia contemporánea sea sustentable para conservar y aliviar los graves problemas de hacinamiento, desigualdad socioeconómica, hiper-aglomeración de población, vivienda, tráfico, colapso y saturación del espacio a la que llega la Ciudad de México en los albores de este s. XXI.
Todas las fotografías aéreas de esta investigación son autoría de Ulises Castellanos , Editor Jefe Fotografía, Revista Proceso , México D.F, a quien damos un agradecimiento especial por brindar este valioso material fotográfico. El resto del material fotográfico ha sido realizado por el autor de esta investigación, Jacob Bañuelos.
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