Número 7 Educación

PROTEGER LA INFANCIA

Los Códigos de Autorregulación
a debate

María del Carmen García Galera

Profesora de Medios, Receptores y Usuarios.
Universidad Carlos III de Madrid

Versión completa del artículo

 

1. Los primeros pasos en el Código de Autorregulación sobre contenidos televisivos e infancia

2. La protección legal de los menores en la legislación española sobre televisión

3. El Código de Autorregulación de contenidos televisivos e infancia

4. Código Europeo de autorregulación sobre videojuegos

5. ¿Qué conocen los padres de los videojuegos de sus hijos?

6. Investigación sobre el cumplimiento del Código de Autorregulación: las cadenas de televisión a examen

Referencias bibliográficas

 

 

4. Código Europeo de autorregulación sobre videojuegos

El 3 de junio de 2003 entró en funcionamiento el nuevo código europeo de autorregulación de los videojuegos, que supuso en su día y para nuestro país, una ampliación del creado en abril de 2001 por la Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento (aDeSe).

Este nuevo código de autorregulación denominado PEGI (Pan European Game Information) es un sistema informativo de clasificación por edades para los juegos interactivos y fue diseñado para asegurarse de que los menores no se ven expuestos a juegos que no son adecuados para su edad. El sistema se ve refrendado por los más importantes fabricantes de videoconsolas, incluyendo Playstation2, Xbox y Nintendo, así como editores y productores de juegos interactivos de toda Europa.

Según se recoge en este código, la clasificación del juego aparecerá en la parte frontal y trasera de los juegos interactivos. Esta clasificación por edad comprende dos elementos independientes pero, a su vez, complementarios. El primero es una clasificación por edades, similar a algunos de los sistemas de clasificación ya existentes. Los rangos del PEGI son 3+, 7+, 12+, 16+, 18+. El segundo elemento del nuevo sistema es un cierto número de descriptores del juego. Se trata de iconos, como los que se adjuntan a continuación que, mostrados en la parte trasera de la caja, describen el tipo de contenido que los usuarios encontrará en el juego.

Discriminación
El juego contiene representaciones de, o material que puede favorecer, la discriminación.

Drogas
El juego hace referencia o muestra el uso de drogas

Miedo
El juego puede asustar o dar miedo a niños

Lenguaje soez
El juego contiene palabrotas

Sexo
El juego contiene representaciones de desnudez o/y comportamientos sexuales o referencias sexuales

Violencia
El juego contiene representaciones violentas

El objetivo de esta combinación de la clasificación por edad y de los descriptores es informar y asesorar, en definitiva, a los padres y a todos aquellos que compren videojuegos para niños o para su propio uso, de que el juego es apropiado para la edad del jugador o que el contenido se ajusta al desarrollo personal o intelectual de aquellos que vayan a utilizarlo.

No hay que olvidar que el sistema PEGI es un sistema voluntario en el que las clasificaciones se establecen por la propia industria del videojuego, a través de un cuestionario cumplimentado sobre los contenidos del mismo y que se remite al NICAM (Instituto Holandés de Clasificación de Materia Audiovisual), organismo que establece una clasificación provisional. Si esta clasificación corresponde a 3+ ó 7+ años, quedará aprobada por el NICAM mediante la concesión de una licencia para reproducir el correspondiente logotipo en el empaquetado del videojuego, sin ningún visionado previo por parte de este organismo. Sin embargo, en los otros casos, es decir, si se trata de una clasificación de 12+, 16+ ó 18+ años, el NICAM visionará el juego para confirmar que la clasificación propuesta es la correcta. Como algunos juegos llevan varias semanas para ser completados, el editor remarcará en su envío aquellas áreas que afecten al rango de edad propuesto. Serán, precisamente, dichas áreas las que el NICAM revisará para determinar la clasificación correcta.

Otro organismo importante en la puesta en marcha de este sistema de autorregulación por parte de la empresa de videojuegos es el ISFE (Federación Europea del Software Interactivo). Se trata de un organismo comercial al que se adhiere en la actualidad la mayoría de las compañías relacionadas con estos juegos y que en su momento abanderó la tarea de crear este sistema de clasificación único que se puede aplicar en toda Europa. Como la mayoría de los juegos vendidos por Europa son idénticos, salvo por el idioma y el empaquetado y como Europa es ahora un mercado único para juegos, la lógica de aplicar un sistema único era inevitable.

A lo largo de estos pocos años en que estos organismos centrados en el seguimiento de los videojuegos parecen haber realizado un seguimiento riguroso del cumplimiento de esta clasificación, los miembros de la ISFE han ido aumentando y, en la actualidad, cabe reseñar la presencia de asociaciones, fabricantes y distribuidores en casi todos los países de la Unión Europea, como puede apreciarse en el siguiente cuadro.

Miembros ISFE

ADESE
Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento
España

Activision
Gran Bretaña

AESVI
Associazione Editori Software Videoludico Italiana
Italia

Atari
Francia

Buena Vista Games
Francia

BIU
Bundesverband für Interaktive Unterhaltungssoftware
Alemania

Electronic Arts
Gran Bretaña

ELSPA
Entertainment and Leisure Software Publishers Association
Gran Bretaña

Eidos
Reino Unido

Konami
Alemania

Microsoft
Gran Bretaña

Nintendo
Alemania

SCEE
Sony Computer Entertainment Europe
Gran Bretaña

SELL
Syndicat des Editeurs de Logiciels de Loisir
Francia

Take 2 Interactive Software
Gran Bretaña

THQ
Gran Bretaña

UbiSoft
Francia

VUG
Vivendi Universal Games
Francia

SIEA
Swiss Interactive Entertainment Association
Suiza

MDTS
Multimedia, Dator & TV-spel
Suiza

Por otra parte, y con el fin de evitar en determinados momentos la falta de entendimiento entre la industria y el organismo encargado de la clasificación de los videojuegos, se creó el Consejo Independiente de Reclamaciones, que se encarga precisamente de escuchar los posibles desacuerdos entre ambas partes así como investigar las reclamaciones sobre clasificaciones realizadas por el público. Esta plataforma de quejas incluye expertos en protección infantil, psicología infantil y, en líneas generales, representantes de amplios sectores de la sociedad, incluyendo grupos religiosos, asociaciones de padres o asociaciones de profesores, entre otros.

Hay que puntualizar que la decisión del Consejo de Reclamaciones es determinante y, su composición independiente, asegura una correcta y justa toma de decisiones. Así pues, si como resultado de una reclamación, el Consejo descubre que un juego requiere una clasificación de mayor edad que la que se ha establecido previamente, el juego será retirado inmediatamente de la venta hasta que su empaquetado tenga la clasificación correcta de nuevo. Este significativo coste para un editor favorece una mayor precaución a la hora de que éste tenga que clasificar el juego en primera instancia.

 

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