Número 7 Educación

ICONOGRAFÍA MUSICAL INFANTIL

Iván Cartas Martín

Licenciado en Historia y Ciencias de la Música por la
Universidad Complutense de Madrid

Versión completa del artículo

 

1. La unión de lo auditivo y lo visual: del recurso al método.

2. Antecedentes

2.1. La música como imagen.

2.2. La audición como puente entre el sonido y su representación plástica.

2.3. Las sinestesias como forma de conciliar el sonido y la expresión plástica.

2.4. Los elementos básicos de la obra gráfica y su vinculación musical según Kandinsky.

3. Método

3.1. Características de la población sobre la que se realizó la experiencia

3.2. Selección de los estímulos sonoros

3.3. Desarrollo de la experiencia

4. Análisis de las muestras obtenidas y resultados.

5. Conclusiones

Referencias bibliográficas

 

 

3. Método

Como venimos apuntando, el objetivo de este estudio es analizar las relaciones entre la música y su expresión plástica realizada por niños y niñas de 8-10 años. Hemos trabajado con una muestra compuesta por 47 niños. En el momento de realizar la experiencia todos los niños cursaban 4º de Educación Primaria en el colegio público Cañada Real de Collado Villalba.

 

3.1. Características de la población sobre la que se realizó la experiencia

Como ya hemos anticipado, las edades de los niños/as están comprendidas entre 9 y 10 años. Es importante considerar el momento psicoevolutivo del niño, ya que a lo largo del desarrollo, la expresión plástica cambia y evoluciona tal y como sucede con otros aspectos del desarrollo. En las edades citadas, el desarrollo psicoevolutivo se sitúa entre una etapa esquemática y otra realista tal y como convienen la mayoría de los estudios de psicología infantil. Las características más relevantes para el desarrollo de la presente investigación son:

•  Su desarrollo madurativo les sitúa entre la etapa esquemática y realista, lo que les permitirá vincular lo escuchado de diversa manera. Así mismo les facilita la formación de imágenes mentales principalmente reproductorias.

•  El desarrollo psicomotor-fino está lo suficientemente avanzado para garantizar el trazo y la expresión plástica de lo escuchado.

•  A estas edades la audición puede incidir tanto en el plano sensorial como afectivo, principalmente, e incluso en el plano cognoscitivo, en menor medida según lo que advierte Willems (2001). Ello garantiza la versatilidad a la hora de acercarse al estímulo sonoro.

 

3.2. Selección de los estímulos sonoros

Para poder establecer conclusiones fiables, elegiremos una serie de estímulos sonoros suficientemente representativos. La selección de los estímulos sonoros pretenden aislar las cualidades del sonido más relevantes: duración, intensidad, timbre y altura.

Los estímulos presentados tienen las siguientes características:

  Estímulo 1: Este estímulo ha sido realizado con una flauta de émbolo. Representa un glisando ascendente, del grave al agudo, durante dos segundos. Pretendemos reflejar, principalmente, la altura: el paso de un sonido grave a otro agudo en un mismo sonido; y la duración, al tratarse de un sonido continuo durante dos segundos.

Estímulo 2: Continuando con la flauta de émbolo, hemos reproducido otro glisando en este caso descendente, del agudo al grave. Igualmente durante dos segundos.

Estímulo 3: Realizado con el mismo instrumento, esta vez hemos descrito tres oscilaciones: grave-agudo, agudo-grave en tres ocasiones, durante diez segundos aproximadamente.

Con estos tres estímulos hemos querido reflejar principalmente dos cualidades del sonido: la altura del sonido; concretamente el paso del agudo al grave y viceversa. Y la duración, al tratarse de sonidos prolongados durante más o menos tiempo. Implícitamente tenemos además otras cualidades del sonido, que no pretendemos valorar directamente este caso, ya que para ello hemos expuesto más claramente estas cualidades en los siguientes estímulos:

Estímulo 4: En este caso nos referiremos a la notación tradicional por ser la que mejor represente el estímulo: cuatro negras interpretadas con la caja china a una pulsación aproximada de negra = 60.

Estímulo 5: Cuatro negras interpretadas con los crótalos a la misma velocidad.

Estímulo 6: Cuatro negras interpretadas con el pandero a la misma velocidad, negra = 60.

Con estos tres últimos estímulos pretendemos reflejar la cualidad del timbre dentro de la familia de la percusión: idiófonos de madera, idiófonos de metal y membranófonos. También observaremos la duración del sonido al comparar los dibujos con los correspondientes a los estímulos anteriores, donde los sonidos eran de mayor duración.

 

3.3. Desarrollo de la experiencia

Se plantea una investigación de tipo experimental por la que se pidió a los niños/as que plasmaran gráficamente una serie de estímulos sonoros. Previamente, se dedicaron unos minutos a lograr una relajación general que repercuta en una mayor receptividad auditiva de los sonidos y de la propia música. Además de la relajación citada, se pretendía crear un clima adecuado en el que lo único relevante fuese el sonido.

La consigna fue pintar sonidos, incidiendo en que lo que se debe retratar es el propio sonido, y no la fuente sonora. Para ello, e n primer lugar, se planteó la paleta de colores a utilizar, limitada a los colores primarios y secundarios más el lápiz. Igualmente el material serían lápices de colores o ceras duras. El formato del papel donde se recogieron los dibujos fue DIN A-4.

Se realizó una primera audición de los estímulos sin pintar, para después elegir el color, la orientación del papel y pintar, bien mientras tenía lugar el propio sonido, o después. En total, cada estímulo sonoro y su expresión plástica y explicación no excedieron de los 2 minutos en cada ejemplo.

 

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